11.7. El Pacto Militar Campesino

Durante su administración Barrientos puso en marcha el “pacto militar-campesino”, instrumento político de control del agro y respaldo a los gobiernos de las Fuerzas Armadas. Barrientos fue un hombre de increíble carisma personal. Dominaba perfectamente el quechua de su natal Cochabamba y muy pronto sintonizó con los campesinos. Su simpatía genuina por este sector del país, probablemente originada en sus años de infancia y juventud en Tarata, lo llevaron a apoyar su gobierno en los campesinos que transfirieron sus simpatías por el MNR y sus logros agrarios al Gral. Este apoyo fue decisivo para consolidar un poder que enfrentó a los sectores populares urbanos y mineros y se estrelló sin contemplaciones contra las organizaciones políticas de izquierda. En la dimensión del mundo rural Barrientos fue un neto heredero del MNR y, con más encanto personal que su predecesor, logró seducir a la mayor a de los quechuas y aimaras. Es verdad que el prebendalismo, la manipulación de las dirigencias campesinas, sumadas a la presencia permanente del Presidente en las poblaciones más alejadas, contribuyeron a este “idilio” cuyo eje fue la curiosa alianza entre militares y campesinos que tuvo un valor inestimable de sustentación de este régimen militar y los que le sucedieron hasta 1982.