22. Partidos políticos liberales y conservadores

Tiende a pensarse que la era conservadora se inicia en 1880 con Campero, si bien esto es cierto a partir de la estructuración de una nueva realidad producto de la guerra, desde el punto de vista estrictamente político Campero no se adscribe al grupo que la historia conoció como conservadores. Sus diferencias centrales con Arce son un simple ejemplo de ello. La inicial dicotomía entre guerristas y pacifistas se fue precisando al sistematizarse corrientes de pensamiento que serían el germen de los primeros partidos políticos. La gran figura para este nacimiento fue Eliodoro Camacho. Por su participación conjunta en la batalla del Alto de la Alianza y postura belicista, Campero era mucho más proclive a los liberales de Camacho, que a quienes formarían el partido conservador.

En realidad, el único partido con ideario claro, inscrito en las grandes corrientes mundiales era el partido liberal. Son ya célebres su manifiesto de 1883 y el discurso del 2 de abril de 1885 que pronunció Camacho para defenderse del ataque de los conservadores. “Viva el orden mueran las revoluciones”. “Menos gobierno más libertad”; son frases que resumen muy bien el pensamiento liberal. “Los derechos individuales amparan la vida, la libertad, el honor, la propiedad del hombre y la soberanía del pueblo. El sufragio popular, la descentralización administrativa y municipal, la concentración y unidad política, tolerancia de opiniones, instrucción obligatoria para el pueblo y gratuita...” decía Camacho. Libertad política, económica e individual en suma, eran las ideas centrales del jefe liberal. El programa liberal fue el eje del debate nacional. Por adscripción o por oposición es que se desarrolló la contienda política de esos años.

Para las elecciones de 1884 se presentaron tres partidos, el liberal, el democrático y el constitucional, estos dos últimos terminaron insumiéndose en la corriente denominada genéricamente como conservadora.