Luis Adolfo Siles Salinas (1925). Gobierno Siles Salinas 1969

Siles Salinas nació en la Paz el 21 de junio de 1925, hijo del Presidente Hernando Siles Reyes y hermano por padre de Hernán Siles Zuazo. Estudió el bachillerato en Chile. Estudió filosofía en Lima, luego en la UMSA y se graduó como abogado en 1949 en la Universidad de San Francisco Xavier de Sucre. Realizó el doctorado en Madrid. Desarrolló una importante labor como catedrático universitario en Bolivia, Ecuador y Estados Unidos. Fue líder del Partido Social Demócrata, se postuló a la vicepresidencia en 1966, ejerció ese importante cargo entre 1966 y 1969. Tuvo un papel preponderante como presidente de la asamblea constituyente que promulgó la constitución de 1967. En 1969 sucedió constitucionalmente a Barrientos, tras la trágica muerte de éste. Ese mismo año fue derrocado por el Gral. Ovando. Durante el gobierno del Gral. Banzer desarrolló una importante labor como presidente de la comisión de Justicia y Paz en defensa de los derechos y libertades en el país. En 1979 apoyó la candidatura de la UDP y en 1980 fue candidato presidencial de una coalición de partidos de centro y algunos grupos de izquierda. Apoyó el movimiento organizado en 1981 contra la dictadura de García Meza.

Gobierno Siles Salinas 1969

La sucesión constitucional a la muerte del Presidente, se produjo respetando los preceptos legales, aunque no sin fuertes tensiones particularmente en el seno de las FF. AA. a la sombra de Ovando y sus aspiraciones. El nuevo gobierno nació carente de respaldo político sólido y con renuencia militar. Esa debilidad de base limitó en gran medida las acciones del Presidente y precipitó en definitiva el quiebre del desarrollo constitucional del país.

Una de las preocupaciones mayores del nuevo mandatario fue la legalidad y la absoluta sujeción a la constitución. Todos los métodos violentos y represivos fueron eliminados (se disolvió el FURMOD, encargado de seguridad del estado), se acabó con destierros, presos y persecuciones políticas, gobernando en el marco de una democracia plena.

Entre las obras destacadas de su gobierno se pueden mencionar la financiación para la fundición de bismuto de Telamayu, los cinco proyectos camineros en Pandó, Beni, La Paz y Santa Cruz, la creación de la Caja Social del Chofer, y la autorización a las universidades para programas empresariales que permitan su autofinanciación. Se creó la Corporación de Desarrollo Rural y en términos generales se mantuvo un equilibrio razonable de la deuda pública.

Uno de los hitos más importantes para la comunicación de masas en Bolivia fue la instalación de la Televisión Boliviana, inaugurada el 30 de agosto de 1969, en un polémico contrato con la empresa española INELEC. Si bien toda la gestión fue hecha durante el gobierno de Barrientos, le tocó a Siles su inauguración. La llegada de la televisión integró a Bolivia a un medio que desde la década de los años cincuenta había capturado la atención de millones de seres humanos en el mundo. Bolivia fue uno de los últimos países latinoamericanos en contar con TV. La existencia de un solo canal propiedad del estado por muchos años, convirtió a la televisión en un poderoso instrumento de manipulación política en manos del gobierno. Esta realidad sólo se quebró en 1984 con el nacimiento de los canales privados.

La proximidad del fin del mandato constitucional (1970) despertó el ambiente político. Las mejores perspectivas se daban para el Gral. Armando Escobar Uría (alcalde de La Paz) y el Gral. Ovando (comandante en jefe de las FF.AA.) que recibió el respaldo campesino a través del mecanismo del pacto militar campesino.

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En 1977 Banzer convocó a elecciones, casi tres años antes de su propio cronograma. La evidencia de que la bonanza económica se terminaba y abría paso a una severa crisis y la presión de la nueva administración estadounidense presidida por Jimmy Cárter y obsesionada por el respeto a los derechos humanos, impulsaron al gobierno a tomar la decisión. Pero el verdadero factor de inflexión surgió del seno del país.

En 1975, después de 13 años de ruptura diplomática, se reanudaron relaciones con Chile. Esta muestra de buena voluntad con Santiago tenía que ver con la reiniciación de negociaciones sobre el pendiente tema marítimo. Chile aceptó la reanudación porque le daba aire a la secante dictadura que había derrocado a Allende en 1973. El aislamiento del gobierno de Santiago era prácticamente total y este gesto mejoraba su imagen. En la fronteriza localidad de Charaña se reunieron los presidentes Banzer de Bolivia y Augusto Pinochet de Chile.

Tras la gravedad de acontecimientos, como el asesinato del Cnl. Andrés Selich ex-ministro del Interior (1971-1972), que fue brutalmente golpeado por funcionarios de seguridad del gobierno hasta matarlo, forzaron la renuncia del ministro Alfredo Arce Carpió. Paz Estenssoro fue exiliado del país ante su creciente distanciamiento y críticas al régimen, se produjeron además dos intentos de golpe de estado con la participación de militares institucionalistas y el MIR, y el deterioro del esquema del FPN que se hizo muy evidente.

El comienzo de la integración del oriente, lograda hacia 1954 con el camino Cochabamba-Santa Cruz, se impulsó en gran medida en este período. Como hemos visto Santa Cruz pasó de 42.000 habitantes en 1950 a más de 350.000 en 1980. Un crédito de más de 60 millones de US$ se destinó al algodón, el resultado fue un fracaso por el uso inadecuado y muchas veces deshonesto de los créditos. Pero, a pesar de estos elementos negativos, hubo otros aspectos. Se incrementó la vivienda y se produjo una intensificación de la ganadería.

El caso del petróleo es ilustrativo. Bolivia había pasado (años 50) a ser país exportador en pequeñísima escala. En este gobierno llego al máximo de su capacidad (1975) con una exportación de 2.105.302 m3. A partir de entonces se produjo una reducción hasta prácticamente cesar de exportar y mantener años después un difícil abastecimiento del mercado interno. YPFB, tradicionalmente una de las pocas empresas estatales solventes, entró en una espiral preocupante de pérdidas.

Tras 16 años de estabilización monetaria, en 1972 se determinó la devaluación del peso en un 66% (Sesenta y seis por ciento - de 12 pesos por dólar se pasó al cambio de 20). Por el transcurso de varios años se había mantenido una paridad artificial que ponía en riesgo a la economía. El rezago cambiario obligó a una medida radical que trajo como respuesta un intenso movimiento popular de protesta, manifestaciones, etc., con los consiguientes enfrentamientos.

Uno de los problemas que afrontó el país para encarar adecuadamente sus programas de desarrollo fue la falta de información sobre su realidad. A lo largo del siglo XX se llevaron a cabo solamente cuatro censos. El primer en 1900, el segundo cincuenta años después en 1950, el tercero en 1976 veintiséis años después y el último en 1992, dieciséis años más tarde. El censo de 1976 nos permite comparar el país de la pre-revolución con el posrevolucionario.